5 acciones que debes realizar para no caer en tentación

Cuántas veces te ha sucedido que fuiste a la iglesia, serviste a Dios y fue un día estupendo, pero luego viene esa tentación, ese pecado favorito que te seduce cuando nadie te está viendo, ese momento cuando dices que sólo lo harás una vez más, ese fruto prohibido que se ve hermoso (Génesis 3:6) mientras tanto la serpiente antigua está ahí convenciéndote que «te lo mereces» y cuando caes luego vienen los sentimientos de culpa, el mal humor y dudas hasta de tu salvación y de que seas un verdadero hijo o hija de Dios.

Tentación

Bueno, no eres la única persona cristiana a la que le ha pasado eso. En la Biblia encontramos muchos ejemplos de creyentes que cayeron en la tentación, trayendo consecuencias negativas a sus vidas. Pero hoy te traemos cinco consejos para vivir una vida victoriosa:

1. Someternos a Dios

Lo primero es la obediencia, todo empieza con el temor de Dios, Proverbios dice una y otra vez que el principio de la sabiduría es el temor de Dios (Proverbios 1:7; 9:10). Un gran ejemplo de esto fue Abraham. Me gusta mucho su historia porque cada vez que Dios le pidió algo él fue pronto a obedecer sin importar las consecuencias. No era perfecto, cometía errores, al igual que nosotros. Pero luego de vivir 75 años en su tierra natal, viene Dios un día y le dice que se vaya de ahí para ir a otro país. Abraham tenía su vida y su familia en ese lugar. Pero lo vemos obedecer a Dios (Génesis 12:1-4). También recordemos que Abraham y Sara tuvieron un hijo en su vejez, su único hijo amado y un día Dios le dice que lo vaya a ofrecer en sacrificio y aunque era solo una prueba de fe y al final Dios no permitió que lo hiciera, vemos a Abraham levantándose muy de mañana para obedecer al Señor también en esto (Génesis 22:2-3).

Someternos a Dios es vivir en obediencia a Él sin importar las consecuencias y ese estilo de vida nos librará de muchas tentaciones. Santiago lo dice así: «Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.»
Santiago 4:7

2. Orar

Jesús le dijo a sus discípulos que oraran para no entrar en tentación (Mateo 26:41). Muchas veces oramos por nuestras necesidades, por nuestros seres queridos y por los que están enfermos, eso está bien, pero ¿cuánto oramos para que Dios nos ayude a no caer en tentación? ¿Cuán preocupados realmente estamos por nuestra santidad? No olvidemos el consejo bíblico de orar sin cesar (I Tesalonicenses 5:17).

3. Vestirnos de toda la armadura de Dios

En Efesios capítulo 6 el apóstol Pablo nos hace una ilustración, comparando los implementos de la armadura de un soldado romano a las armas de un cristiano.

  • El cinturón de la verdad
  • La coraza de la justicia
  • El calzado del evangelio
  • El escudo de la fe
  • El yelmo (o casco) de la salvación
  • La espada de la Palabra de Dios

El versículo 13 de ese capítulo dice lo siguiente: «Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.» No solo una parte es necesaria, se requiere de toda la armadura. En otras palabras, el consejo de Pablo es que estemos acostumbrados a hablar siempre con la Verdad y defenderla. Que vivamos en justicia, es decir, que nuestra vida honre y glorifique al Señor en todo lo que hagamos. Que hablemos del evangelio a las demás personas. Sí, no sólo le toca al pastor o a los misioneros, todos hemos sido encomendados con la misión de evangelizar (Mateo 28:19-20). Que no olvidemos que Cristo nos salvó y que es por Él y para Él que vivimos en esta tierra. Finalmente, no puede faltar la Palabra de Dios que nos guía a través del Espíritu Santo.

4. Defenderse con la Palabra de Dios

Las tres ocasiones documentadas en que el diablo tentó de forma directa a Jesús, la clave para vencer fue la Palabra de Dios. Recordemos que en la armadura de Efesios 6:14-18 la Palabra de Dios es comparada a una espada. ¿Qué sería de un soldado sin su espada? Este concepto también se encuentra en Hebreos 4:12.

Entonces es muy importante que sepamos de memoria versículos que podamos usar cuando venga a nuestra vida esa tentación que se nos hace difícil.

5. Huir de la tentación

El último recurso es huír. José tuvo que hacerlo, cuando siendo acosado por la esposa de Potifar, prefirió escapar antes que pecar contra Dios (Génesis 39:10-12). Prefirió ir a la cárcel por desobedecer a su jefa que comprometer su santidad.

En I Corintios 6:18 Pablo nos exhorta a huir de la fornicación y en I Corintios 10:14 a huir de la idolatría.

Esto nos enseña que no importa cuán fuertes y espirituales creamos ser, no podemos quedarnos ahí a discutir con la tentación, pues tarde o temprano caeremos. El hombre más fuerte del mundo, Sansón, creyó que podía jugar con la tentación y ya sabemos cómo terminó. Si tu problema tiene que ver, por ejemplo, con la pornografía y la tentación se da cuando estás a solas frente a la computadora o celular, debes evitar estar a solas, pon la computadora dinde tu familia te vea, haz todo lo posible para evitar esos momentos de tentación.

Entonces ahí lo tienes, cinco consejos prácticos para evitar caer en la tentación. También te invito a estudiar cómo hizo Jesús para vencer las tentaciones en nuestro artículo: Tentaciones de Jesús en el desierto y también lo que sucedió cuando Adán y Eva pecaron al principio de la historia humana en ¿Cuál fue el primer pecado en la tierra?

Sigue descubriendo más Consejos Bíblicos

Comparte este artículo

Un comentario

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *