¿Cómo trataba Jesús a las mujeres?

Mujer cristiana

Para hablar sobre cómo Jesús trató a las mujeres tenemos primero que ubicarnos en el contexto religioso y cultural en que Jesús vivió.

El judaísmo era una religión de varones. Filón -contemporáneo de Cristo- cuenta que toda la vida pública, con sus discusiones y negocios, en paz y en guerra, eran cosa de hombres. Una mujer no podía salir de su casa cuando lo deseaba; si por alguna circunstancia necesitaba hacerlo, debía llevar el rostro cubierto, y no podía detenerse a hablar con ningún hombre. La mujer era indigna de participar en la mayoría de las fiestas religiosas, no podía estudiar la torá, ni participar en modo alguno en el servicio del santuario. No se aceptaba en juicio alguno el testimonio de una mujer, salvo en problemas estrictamente familiares. Estaba obligada a un ritual permanente de purificación, especialmente en las fechas que tenían algo que ver con lo sexual (la menstruación o el parto). Era tan terrible esta sociedad para las mujeres que el nacimiento de una niña se consideraba una desgracia.

La mayoría de los judíos tenían un concepto equivocado del adulterio. No creían que un hombre fuera adúltero por acostarse con una mujer que no fuera su esposa. Según los rabinos, sólo las mujeres eran infieles, nunca los hombres (Juan 8:3-5). Además podían ser repudiadas por sus maridos, por cualquier causa que ellos consideraran indecente (Deuteronomio 24:1).

¿Cómo trataba Jesús a las mujeres?

¿Pero cómo trató Jesús a las mujeres?

Jesús saltó por encima de los convencionalismos sociales de su época. Y demostró ser un gran caballero en cada situación en que tuvo interacción con mujeres. En ningún caso aceptó planteamientos discriminatorios de la mujer. Para Jesús, la mujer tiene la misma dignidad que el hombre. Por eso, él rechazó toda ley y costumbre discriminatorias de la mujer y formó una comunidad mixta en la que hombres y mujeres vivían y viajaban juntos, mantuvo amistad con mujeres y defendió a la mujer cuando era injustamente censurada.

A continuación presentamos una serie de escenas bíblicas en las que Jesús dio ejemplo de cómo tratar a las mujeres:

Con compasión

Cuando los fariseos le trajeron a la mujer adúltera Jesús tuvo compasión de ella, no sólo actuando de forma brillante para que no fuera asesinada, sino extendiéndole su perdón y brindándole una oportunidad de arrepentimiento (Juan 8:3-11).

Les brindó amistad

En Juan 11:5 dice claramente que Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Nada más enriquecedor que una sana y correcta relación con las personas del sexo opuesto.

Con Respeto

En Juan 4:7-26, en una situación totalmente atípica para un judío de su época Jesús rompe las barreras culturales entablando una conversación con una mujer, de lo cual se extrañaron sus discípulos (Juan 4:27), que además era extranjera de un pueblo odiado por la mayoría de los judíos (Juan 4:9).

Con dignidad

En una situación donde una mujer hizo algo que para los hombres presentes era una tontería, Jesús ve sus buenas intenciones, la defiende y alaba delante de todos (Mateo 26:6-13).

Como un proveedor

Aún estando en tormentos en la cruz no olvidó la manutención de su madre (Juan 19:26-27)

Con reconocimiento de su capacidad intelectual

En Lucas 10:38-42 Jesús se encuentra en casa de sus amigas Marta y María y Marta se enoja porque María está escuchando a Jesús, descuidando los quehaceres domésticos. Pero Jesús reprende a Marta y alaba la decisión de María. Porque no hay nada más importante que escuchar la Palabra de Dios.

Dándoles valor

Los maestros judíos no solían tener discípulas mujeres. Pero Jesús en cambio les dio su valor e importancia haciéndolas parte vital de su ministerio (Lucas 8:1-3).

Como líder espiritual

Jesús fue el líder espiritual que las mujeres necesitaban en momentos de crisis (Juan 11:21-27; Lucas 23:28-31).

Sin prejuicios

En casi todas las culturas se han considerado a los órganos sexuales y sus secreciones como algo impuro. Así ocurría también en Israel (Lev 15,1-30). Ello implicaba una humillación constante para la mujer. En el milagro de la mujer que sufría flujo de sangre más de doce años, y que ocultamente le toca el manto, Jesús enseña a superar los prejuicios y la obliga a declarar abiertamente el motivo por el que le había tocado, aunque esto implicase, según los preceptos legales, la impureza de Jesús y de toda aquella gente que lo seguía, apretujándole (Marcos 5:24-33).

¿Era Jesús feminista?

La respuesta es no. Jesús no era ni machista, ni feminista. Sino que a cada uno le dio su lugar y lo trató con dignidad. Es claro que Jesús también reafirmó la autoridad espiritual de los caballeros al escoger a doce apóstoles como la base de su ministerio aquí en la tierra.

Sigue descubriendo más Enseñanzas de Jesús

Comparte este artículo

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *