Conoce las maneras en que Dios te puede usar aunque ya has pasado de los 40

No sé si te ha pasado, pero en mi caso ha habido momentos en que no he tenido trabajo y he tenido que salir a buscar, enviar currículums, ir a entrevistas o participar para un puesto. No sé cómo será en tu país, pero al menos en el mío algunas empresas sólo buscan gente joven. Sí, esos jovencitos y jovencitas que vienen saliendo de la universidad muchas veces son más apetecidos por el mercado laboral que aquellos que ya tenemos años de experiencia.

Cuando llegan los cuarenta

Pero algo que me encanta de Dios es que Él no hace acepción de personas. Dice la Biblia que incluso Él hace salir su sol sobre malos y buenos (Mateo 5:44-45). También cuando Jesús vino a la tierra fue criticado por juntarse con personas que no eran del agrado de los líderes religiosos (Mateo 9:10-11). Pero es que Dios es un Dios de oportunidades y Él tiene un plan perfecto para tu vida, un plan en el que puedes brillar, un plan en el que puedes impactar las vidas de muchas personas sin importar la edad que tengas.

Veamos entonces algunas de las muchas formas en que Dios utilizó personas de edad avanzada para sus propósitos:

Dejando un legado

Hubo un día en que Dios quiso formar un pueblo por el cual serían benditas todas las naciones de la tierra. Un pueblo del cual nacería el Mesías prometido. Un pueblo al que Dios le entregaría su santa Palabra.

Pensemos lo siguiente, si Dios nos encomendara la selección de una pareja para formar a este pueblo escogido ¿qué habríamos hecho? Bueno, en mi caso pondría un anuncio con algo como lo siguiente:

Se busca pareja joven, fértil y con buena salud, que tenga el deseo de impactar al mundo y que esté dispuesta a obedecer a Dios en todas las cosas.

¿Qué tal? De seguro que luego de muchas entrevistas, hallaría a la pareja ideal para este trabajo. Pero Dios, en su infinita sabiduría, no trabaja de esa manera. Todo lo contrario, escogió a una pareja de ancianos (de setenta y cinco años era Abraham!!!) y peor aún estériles (Génesis 11:30; 12:4). Sin embargo, este mundo está cada día haciéndonos creer que estamos muy viejos para aportar. Los jugadores de fútbol, por ejemplo, ya no llegan ni a los cuarenta y toda la moda y la cultura están orientadas a las personas jóvenes.

Pero fue a través del plan perfecto que Dios trazó iniciando con Abraham y Sara que Dios formó a su pueblo, del cual vendrían las bendiciones para el mundo entero (Génesis 12:1-3; Romanos 9:3-5).

Dando más de lo que se espera

En la Biblia se nos habla de un hombre llamado Caleb, que en su juventud luchó junto a Moisés y Josué para conquistar la tierra prometida. Pero el pueblo había sido rebelde a la voz de Dios y como castigo tuvieron que vagar cuarenta años en el desierto. Pero este hombre de Dios nunca se rindió, ni dudó de las promesas de Dios y a la edad de ochenta y cinco años se ofreció para ir a la guerra, a una misión que ni los más jóvenes querían asumir (Josué 14:10-12). Este hombre anciano confió en Dios y logró la victoria en esa misión.

Dando consejos sabios

En la Biblia encontramos muchas veces referencias acerca de los ancianos y cómo eran muy tomados en cuenta a la hora de juzgar o tomar decisiones, especialmente en temas que afectaban a todo un pueblo o nación (Éxodo 12:21; Deuteronomio 27:1; Proverbios 31:23)

El rey Roboam, en cambio, al tomar una decisión importante, prefirió el consejo de sus jóvenes amigos, antes que el consejo de los ancianos, error que le costó muy caro, pues el reino se dividió, marcando un antes y un después en la historia de Israel (I Reyes 12:6-16)

Extendiendo su Palabra

Muchas de las iglesias de hoy están copiando los patrones mundanos y sólo quieren invertir en gente joven. Pero encontramos en la Biblia muchos ejemplos de hombres mayores llevando adelante la extensión del reino de Dios, entre los cuales podemos mencionar hombres como Noé, Abraham, Moisés y Samuel. En II Samuel 20:16-22 también encontramos a una mujer sabia, muy probablemente de edad avanzada, que fue capaz de evitar una desgracia con su sabiduría.

En el Nuevo Testamento incluso los pastores de las iglesias son llamados ancianos (Tito 2:2; Santiago 5:14; I Pedro 5:1,5). El mismo apóstol Juan adoptó el término anciano para referirse a sí mismo (II Juan 1; III Juan 1). Según los historiadores Juan podía tener alrededor de noventa años de edad cuando escribió algunas de sus cartas y el libro de Apocalipsis.

Veamos también lo que el salmista dijo en Salmos 71:18 «Aun en la vejez y las canas, oh Dios, no me desampares, Hasta que anuncie tu poder a la posteridad, Y tu potencia a todos los que han de venir,».

Dios puede hacer grandes cosas por medio de ti

En la Biblia los adultos mayores tienen un lugar muy especial. Como cristianos es nuestro deber ofrecerles siempre nuestro mayor respeto (Levítico 19:32). Si estás leyendo esto y te han dicho que estás pasado de edad para hacer ciertas cosas, recuerda que aunque el mundo te desprecie, Dios puede hacer grandes cosas a través de tu vida.

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