Evidencias de que la Biblia es la Palabra de Dios

La Biblia es la Palabra de Dios

Los libros religiosos, igual que cualquier otra literatura de la historia o sabiduría, deben ser examinados y probados. ¿Qué evidencia hay para creer que la Biblia es confiable, más que cualquier otra escritura sagrada? ¿Tiene la Biblia algunas credenciales que nos impulsan a tomarla seriamente? Muchas personas no han tenido una idea clara sobre la Biblia y no se han dado cuenta de que la Biblia es un libro único en el mundo. No existe otro libro como la Biblia, es un libro sin igual e incomparable, es el tesoro más grande que Dios pudo dar a la humanidad.

Única en su continuidad

    La Biblia es el libro más asombroso jamás escrito. Unos 40 hombres de varios países y oficios la escribieron. Lo hicieron a lo largo de un período de 1600 años aproximadamente, en tres idiomas: hebreo, arameo y griego. Sin embargo, la Biblia es una unidad bien organizada, con un gran tema y una figura central, Jesucristo. Todo esto sería imposible si no fuera que la Biblia tuviera – y la tuvo – un Autor supremo, el Espíritu Santo de Dios.
    La Biblia tiene una continuidad única cuando usted considera que fue escrita por más de 40 autores… – a lo largo de un período de 1600 años; – a lo largo de 60 generaciones; – de toda condición y profesión incluyendo: reyes, campesinos, filósofos, pescadores, poetas, estadistas, eruditos, etc. – de 3 continentes diferentes (Asia, África y Europa). – de culturas diferentes en tres idiomas diferentes – escribieron en los confines del desierto, en palacios y en cárceles – escribieron sobre cientos de tópicos controversiales, pero hay armonía en los autores y continuidad de principio a fin.

    Única en su supervivencia

      Supervivencia a través del Tiempo La Biblia fue copiada, repetidamente, siglos antes de la invención de la imprenta; una y otra vez tuvo que ser copiada, porque el material en el que se escribía se deterioraba con el pasar del tiempo. Existen muchos más manuscritos y documentos de la Biblia que de cualquier otro libro en el mundo. La Biblia está mejor conservada que la literatura de Shakespeare, quien vivió sólo hace 300 años. Sus escritos contienen textos más dudosos, que por ejemplo, el Nuevo Testamento. Contamos con más de 5,300 manuscritos conocidos del Nuevo Testamento, más de 10,000 del Latín Vulgata y más de 24,000 copias de manuscritos del Nuevo Testamento. Las copias fueron realizadas con tal escrupulosidad y exactitud, que a menudo fueron consideradas como originales. Los Judíos nutrían gran respeto por la Palabra de Dios y tuvieron mucho cuidado en no añadir, corregir ni omitir nada, lo cual además, estaba estrictamente prohibido. Esto constituye un fenómeno, un acontecimiento sin comparación en la historia de la literatura. También los descubrimientos arqueológicos confirman la autenticidad de la Biblia, como por ejemplo que los muros de Jericó no cayeron hacia adentro (tal y como habría ocurrido en un ataque militar), sino hacia afuera. Los Actos de los Apóstoles, escritos por Lucas, no tienen parangón en su exactitud histórica; Lucas fue un historiador perfecto. A pesar de haber sido escrita sobre material perecedero, copiado y recopiado durante cientos de años antes de la invención de la imprenta, no disminuyó su estilo, su corrección o su existencia. La Biblia, comparada con otros escritos antiguos, tiene mayor evidencia de manuscritos que cualquier combinación de 10 piezas de literatura clásica. Evidencia de manuscritos de escrituras antiguas en comparación con la Biblia Autor: Platón Escrito: 427-347 a.C. Copia más antigua: 900 d.C. Distancia en el tiempo: 1200 años Cantidad de manuscritos: 7 Autor: Tucídides Escrito: 460-400 a. C. Copia más antigua: 900 d.C. Distancia en el tiempo: 1300 años Cantidad de manuscritos: 8 Autor: Homero (La Iliada) Escrito: 900 a. C. Copia más antigua: 400 d.C. Distancia en el tiempo: 500 años Cantidad de manuscritos: 643 Autor: Nuevo Testamento Escrito: 40-100 d. C. Copia más antigua: 125 d.C. Distancia en el tiempo: 25-50 años Cantidad de manuscritos: 24.000 Supervivencia a Través de la Persecución La Biblia ha soportado ataques cruentos de sus enemigos como ningún otro libro. Muchos han tratado de quemarlo, prohibirlo y proscribirlo desde los días de los emperadores romanos hasta los países actuales dominados por el comunismo o el Islam. En el ano 303 DC el Emperador Romano Diocletian decretó la prohibición de adorar a Dios y mando destruir las escrituras. Voltaire, un ateo Francés, (murió en 1778) dio la predicción que el cristianismo y la Biblia serian borrados de la existencia en un periodo de 100 anos. Y así a través de toda la historia muchos trataron de prohibirla y muchos lograron quemarla. Supervivencia a Través de la Crítica «Los ateos, durante mil ochocientos años, han estado tratando de refutar y derrocar este libro, y sin embargo hoy está parado tan firme como una roca. Su circulación aumenta, y hoy es más querido y valorado que nunca antes. Los ateos, con todos sus ataques, hacen tanto efecto en este Libro como lo haría un hombre con un cuchillo sobre las Pirámides de Egipto. Cuando el monarca francés propuso la persecución de todos los cristianos en su reino, un viejo estadista y guerrero le dijo, «Señor, la Iglesia de Dios es un yunque que ha desgastado a muchos martillos.» Así que los martillos de los ateos han estado picoteando sobre este Libro por siglos, pero los martillos se han desgastado y el yunque todavía perdura. Si este Libro no hubiera sido el Libro de Dios, los hombres lo habrían destruido hace mucho tiempo. Los emperadores y los papas, los reyes y los sacerdotes, los príncipes y los gobernantes, todos han tratado de echarle mano al libro; ellos han muerto y el libro todavía vive.»

      Única en sus enseñanzas

        La Biblia es única en su enseñanza acerca de Dios, acerca de la creación, acerca del hombre, acerca del pecado y acerca de la salvación. Se ha dicho que el hombre no hubiera escrito un libro como este, si él pudiera. Cualquier hombre ho­nesto, que conozca suficiente acerca de la Biblia, admitirá rápidamente que no es posible que la Biblia sea una producción humana. La primeras porciones de las Escrituras datan de más de 3.300 años. Sin embargo, su mensaje ha sido fresco y relevante a los hombres de cada edad y generación. Sus páginas todavía están produciendo nuevas gemas de verdad, aun para aquellos que más la estudian. «Es el único volumen producido por el hombre, o por un grupo de hombres, en el cual se puede encontrar un gran cuerpo de profecías relativas a naciones en forma individual, a Israel, a todos los pueblos de la tierra, a ciertas ciudades, y a la venida de Uno que sería el Mesías. El mundo antiguo tuvo muchas maneras diferentes de determinar el futuro, conocidas como adivinación, pero en toda la gama de la literatura griega y latina no hallaremos verdadera profecía específica referente a un gran hecho histórico por suceder en el futuro distante, ni profecía alguna referente a un Salvador que se levantaría entre los humanos, a pesar de que en dicha literatura se emplean las palabras profeta y profecía…». «El mahometismo no puede señalar ninguna profecía acerca de la venida de Mahoma, que hubiera sido expresada cientos de años antes de su nacimiento. Tampoco pueden los fundadores de ningún culto identificar ningún antiguo texto que preanunciara específicamente su aparición» Wilbur Smith (The Incomparable Book, Beacon Publications), que es un hombre que ha leído miles de libros, concluye que, «sea cual fuere la idea que tengamos respecto de la autoridad y del mensaje presentado en el libro que llamamos la Biblia, existe consenso unánime de que en muchos sentidos este es el más notable volumen que se haya producido en estos cinco mil años de escritura por parte de la raza humana.

        Única en su circulación

        La Biblia fue el primer libro que se publicó (impresa por Gutemberg en 1455). Después de esta fecha son millones y millones de Biblias que hoy en día circulan por el mundo.
        Es por lejos el libro de mayor circulación en el mundo. Desde 1804, más de 800 millones (800.000.000 de Biblia si se pusieran solamente una sobre otra podrían llegar a formar una torre de 24.000 kilómetros de altura aproximadamente) de Biblia y porciones de las Escrituras han sido producidos. Estas cifras son de las Sociedad Bíblica Británica y Extranjera solamente. Cada año, más de 22 millones de copias de la Biblia completa y del Nuevo Testamento circulan por todo el globo.

        Única en su traducción

        La Biblia fue el primer libro que se tradujo (la Septuaginta hacia el 250 a.C.). Al llegar 1966, la Biblia entera había aparecido en 240 idiomas, uno o más libros completos de la Biblia en 739 idiomas adicionales. La Biblia o parte de ella entonces en 1966 había sido traducida en 979 idiomas y dialectos.
        La Biblia ha sido traducida más que cualquier otro libro. Cada año vemos un incremento en la cantidad de traducciones. Las cifras que siguen reflejan este crecimiento sostenido.
        En 1500 d. C. había sido impresa en 14 idiomas
        En 1600 – en unos 40 idiomas
        En 1800 – en unos 72 idiomas
        En 1900 – en unos 567 idiomas
        En 1937 – unos 1000 idiomas
        En 1970 – unos 1500 idiomas
        En 1997 – hasta hoy, ha sido traducida, al menos parcialmente, a más de 2100 idiomas
        (Los Traductores Bíblicos de Wycliffe están en la actualidad trabajando en unos 1000 idiomas más).

        Única en su influencia

        Es tal la influencia de la Biblia en la literatura que si se destruyeran todas las Biblias en todas las grandes ciudades, el Libro podría ser restaurado en todas sus partes esenciales a partir de las citas de ella en las estanterías de la biblioteca pública de la ciudad. Existen obras, provenientes de casi todos los grandes escritores literarios, dedicadas
        especialmente a mostrar la gran influencia que la Biblia ha tenido sobre ellos.
        Este Jesús de Nazaret, sin dinero ni armas, conquistó más millones que Alejandro, César, Mahoma, y Napoleón; sin ciencia ni erudición, derramó más luz sobre las cosas divinas que todos los filósofos y eruditos combinados; sin la elocuencia de las escuelas, habló tales palabras de vida como nunca antes o después fueron dichas, y produjo efectos que yacen más allá del alcance del orador o del poeta; sin escribir una sola línea, puso en movimiento más plumas, y proporcionó temas para más sermones, oraciones, discusiones, volúmenes de erudición, obras de arte, y cánticos
        de alabanza que el ejército completo de grandes hombres de los tiempos antiguos y modernos.
        Una evidencia de su importancia, del efecto que él ha tenido sobre la historia, y presumiblemente, del desconcertante misterio de su ser, es el hecho de que ninguna persona que haya vivido sobre este planeta ha evocado una cantidad tal de literatura entre tantos pueblos e idiomas, y que, lejos de menguar, el torrente continúa en aumento.
        Siendo que la Biblia es por mucho el libro único por excelencia, no nos queda más que concluir que la Biblia es la Palabra de Dios y dado que es la Palabra de Dios no nos queda más que obedecerla.
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