Génesis – En el principio creó Dios

Génesis, el libro de los orígenes, es el primero de los cinco libros de Moisés. En él encontramos las respuestas a muchas de las interrogantes del ser humano, como por ejemplo:

  • ¿Quiénes somos?
  • ¿De dónde venimos?
  • ¿Quién nos creó?

Sabemos que los primeros cinco libros fueron escritos por Moisés, quien recibió la ley directamente de Dios en el monte Sinaí (Éxodo 24:15-18; 33:11). Otros autores bíblicos atribuyeron sin lugar a dudas a Moisés como el escritor (Josué 8:32; I Reyes 2:3; Esdras 6:18; Salmos 103:7; Malaquías 4:4; Marcos 7:10). Estos primeros cinco libros (Génesis, Éxodo, Números, Levítico y Deuteronomio) son conocidos como el Pentateuco («penta» significa cinco y «teuco» significa rollo, es decir cinco rollos). Los judíos también le llamaban la Torá o la Ley de Moisés y es la base del judaísmo. De hecho, los rabinos judíos aceptaron como libros sagrados sólo aquellos escritos que estuvieran en concordancia con estos primeros cinco. De esa forma se compiló el canon del Antiguo Testamento.

En el principio creó Dios

Dios creó

«En el principio creó Dios los cielos y la tierra.» Génesis 1:1 Dios no requiere presentación, ni explicación, su existencia y extraordinario poder son dados por hecho. ¿Quién es Él? El Creador de todas las cosas, el Ser Supremo, el Dueño de todo, el Eterno. Él creó los cielos, ¿cuántos cielos hay? Bueno, sabemos que hay al menos tres: el primer cielo es nuestra atmósfera (Génesis 1:8), el segundo cielo el universo entero y el tercer cielo es el lugar donde está Dios (II Corintios 12:2). Pero también creó la tierra como el único planeta capaz de sostener la vida.

Con los avances científicos de nuestra era se ha logrado determinar que son muchas las características necesarias para asegurar la vida en nuestro planeta, recapitulemos algunas:

  • Agua
  • Oxígeno
  • Temperatura media para que no se disipe el agua y luz adecuada para que las plantas se alimenten.
  • Distancia adecuada con la luna y el sol.
  • Tamaño adecuado para poseer atmósfera.
  • Capa de ozono
  • Campo magnético terrestre

Es maravilloso pensar que Dios, nuestro Creador, creó este bello planeta para nosotros (Génesis 1:25) y es demasiado para nosotros pensar en lo Todopoderoso que Dios es para crear un universo cuyo fin aún no ha podido ser determinado ni por nuestros más avanzados telescopios.

Hemos preparado algunas imágenes ilustrativas de la creación de nuestro planeta que no pretenden en ninguna manera ser exactas ni mucho menos. Su único propósito es ilustrar para tener un mayor entendimiento del texto bíblico. Por ejemplo, en la figura siguiente ilustramos la distribución de agua y tierra en este primer paso del proceso de creación:

La creación de la tierra original

Como podemos ver, toda la tierra estaba rodeada de agua en el principio.

Los días de la creación

La Biblia afirma que Dios creó todo en seis días. Días literales de 24 horas. No hay aquí cabida a ninguna otra interpretación pues las palabras usadas para día, tarde y mañana son las mismas que en otros pasajes significan exactamente eso. Cabe anotar que hay personas que han querido cambiar el significado bíblico para adecuar la Biblia a la teoría de la evolución por su falta de fe en el poder de Dios.

El primer día Dios creó la luz (Génesis 1:3-5), antes de esto no había luz en todo el universo, sino que todo estaba en tinieblas (Génesis 1:2). Aquí la luz se refiere al espectro de radiación electromagnética que incluye la luz infraroja, la luz ultravioleta, los rayos gama y la que nosotros conocemos mejor: la luz blanca.

El segundo día Dios creó la atmósfera terrestre (Génesis 1:6-8). En la siguiente figura ilustramos la creación de esta atmósfera, la Biblia la llama expansión, que primeramente estaba entre dos capas de agua.

Creación de la atmósfera

En el tercer día Dios forma las montañas y las plantas (Génesis 1:9-13) para hacerlo Dios redistribuye el espacio de aguas y tierra.

Dios crea las montañas

En el cuarto día Dios crea el Sol, la Luna y las Estrellas para alumbrar y medir el tiempo (Génesis 1:14-19).

En el quinto día Dios crea los animales marinos y las aves (Génesis 1:20-23).

En el día sexto Dios crea los animales terrestres y al hombre (Génesis 1:24-31). El hombre es creado por Dios de una manera especial, es creado como un ser superior a los animales, Dios dice que su creación es a su imagen y semejanza. Importante la aparición de la Trinidad por primera vez cuando Dios dice en el versículo 24: «Hagamos».

En el día séptimo Dios descansó de toda su obra creadora (Génesis 2:1-3).

Otros detalles

De acuerdo a lo visto anteriormente, en el primer capítulo de Génesis se nos da la versión resumida de estos primeros siete días de la historia. En el capítulo dos el autor regresa para contarnos algunos otros detalles de lo ocurrido. Por ejemplo, se nos dice que hasta ese momento no existe la lluvia sino que subía un vapor que regaba toda la tierra (Génesis 2:4-6). Este detalle es importante de considerar más adelante cuando Dios le pida a Noé construir un arca por causa del diluvio, pues será hasta ese hecho que llueva por primera vez y que aparezca un arcoiris. Adicionalmente, este brusco cambio en la atmósfera terrestre (cuando el agua de la parte superior en la figura anterior caiga) provocará que se reduzca considerablemente la edad máxima de las personas a un tope estimado en ciento veinte años (Génesis 6:3). El capítulo dos de Génesis nos relata también con detalle lo ocurrido durante el día sexto, en cómo Dios crea al hombre del polvo de la tierra, prepara el jardín de Edén, le asigna trabajo a Adán y luego forma a Eva a partir de una de sus costillas.

Aplicación devocional

Al principio del capítulo uno encontramos una tierra desordenada, en tinieblas y vacía (Génesis 1:2). De esa misma forma viven hoy muchas personas. Vidas desordenadas, en pecado y sin nada que los satisfaga, pues sólo Dios puede llenar el corazón del hombre. Pero también vemos que el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas. Las aguas representan a todas las gentes. Y es que Dios nunca se ha rendido con el ser humano y siempre le está brindando oportunidades de acercarse a Él. Él está siempre ahí, llamando, clamando para que se arrepientan (Proverbios 8) pues su voluntad es que todas las personas procedan al arrepentimiento y se salven de y ira venidera (II Pedro 3:9; I Tesalonicenses 1:10).

Nuestro deseo es que cada persona que vive en tinieblas experimente la luz de Dios en su vida. Jesús dijo: «Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.» Juan 8:12

Que en tu vida hoy se escuche la voz de Dios diciendo: ¡Sea la luz! (Génesis 1:3).

En la próxima lección veremos La creación del hombre

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