La creación del hombre según la Biblia

Cita bíblica: Génesis 2:7, 15, 18, 20-25
«Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. Tomó pues Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él. Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.»

La creación del hombre

Nuestra creación

    La primera verdad bíblica maravillosa es Dios nos creó, sí Él nos hizo, Él nos formó. Me encanta la forma en que lo expresó el rey David en el Salmo 139:16 «Mi embrión vieron tus ojos,Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas«. Sí, mi amigo, mi amiga, Adán fue el primer ser humano creado y Dios utilizó los elementos de la tierra, pero en el caso de cada uno de nosotros, fuimos formados en el vientre de nuestra madre y con cada uno de las miles de fecundaciones que ocurren a diario sigue avanzando la obra de nuestro Grandioso Creador. Hoy los ateos han ganado mucho terreno y han logrado que sus cuentos y fábulas se enseñen en las escuelas como si fueran verdad. Pero yo les digo, escogeos hoy a quien creer, si al Maravilloso Dios Creador cuya carta de presentación es su misma creación (Romanos 1:20), la cual es imposible que haya llegado a existir sin la intervención de un ser supremo o a aquellos que siguen insistiendo, sin ninguna prueba o fundamento válido que venimos del mono y que cuando muramos se acaba todo.
    Pero es maravilloso saber que Él nos hizo y no nosotros a nosotros mismos (Salmo 100:3) y que nuestra creación fue diferente de la de todas las demás criaturas ya que de ninguna otra criatura se dice que sopló Dios aliento de vida. Nos dio algo que a los demás no. Nos dio un espíritu. Dice en I Tesalonicenses 5:23 que somos seres trinos: espíritu, alma y cuerpo, por eso se dice que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, pues Él es un ser trino también: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y eso hace toda la diferencia, pues es a través de nuestro espíritu que Dios nos habla (Romanos 8:16). Pero también es claro que en el hombre sin Dios el espíritu está muerto y por tanto no puede recibir los mensajes espiriruales de parte de Dios (I Corintios 2:14)

    Un propósito

      Dios creó al hombre y le dio un trabajo y el trabajo no es un castigo, sino el medio por el que debemos glorificar a Dios con las capacidades que Él nos dio (Colosenses 3:23; I Corintios 10:31). Hemos sido creados para glorificar a Dios (Isaías 43:7). Es muy bueno saber que el primer hombre hizo muy bien su trabajo de ponerle nombre a todas las criaturas que Dios creó.

      Un regalo

        El mejor regalo de Dios para el hombre fue y sigue siendo una mujer. La mujer es la única con la capacidad de ser ese complemento perfecto para un caballero. ¡Qué aburrido si Dios nos hubiera hecho a todos iguales! Pero qué dinámica que es la vida cuando la compartimos con esa persona del sexo opuesto. Esas diferencias en la forma de ver e interpretar el mundo son las que nos permiten formar un verdadero equipo capaz de lograr los más grandes objetivos. Otro detalle adicional es que entre todos los animales no se halló ayuda idónea para Adán, por lo que también están equivocados aquellos que creen que una mascota puede tomar ese lugar. Fue Dios quien se dio cuenta de que no era bueno que el hombre estuviera solo, fue Dios el que determinó que el matrimonio es algo bueno y precioso y que debe ser parte de la vida del ser humano. Fue Dios el que hizo a una mujer para Adán. Jóvenes, qué mejor que pedirle a Dios que los guíe en la senda correcta y que les muestre a esa persona especial que Él preparó para ustedes. Por favor, no se dejen llevar por sus hormonas o emociones. Como dice una frase por ahí, la belleza física se acaba, pero una buena persona siempre será una buena persona. Y si eso no los convence recuerden las palabras de Salomón a quien Dios le dio gran sabiduría: «Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.» Proverbios 31:30

        Un consejo

          Un consejo muy importante para los nuevos matrimonios es el de independizarse de sus padres (por tanto dejará el hombre a padre y madre) y esa independencia debe ser: emocional, económica y geográfica, para que como matrimonio tengan la libertad de tomar sus propias decisiones. Dice un dicho que el que se casa quiere casa. Mucho se ha hablado de las malas suegras, pero muchas veces lo que sucede es que hay hijos que aún no quieren salirse de las enaguas de sus mamás y eso trae muchos conflictos.

          Una bendición

            «Y serán una sola carne» Dios creó el sexo como algo hermoso, puro y santo, que podemos disfrutar a plenitud en el santo estado del matrimonio. Estaban ambos desnudos y no se avergonzaban uno del otro. Hacer las cosas como Dios manda trae siempre gozo y bendición. Muy por el contrario, salirse del plan de Dios para el sexo traerá siempre dolor y vergüenza.

            En la próxima lección veremos cuál fue el primer pecado en la tierra

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