Señales de que Cristo viene pronto

¿Cuándo será ese “pronto”? No lo sabemos, pero nuestro Señor Jesucristo nos dejó varias señales de lo que ocurriría, mismas que ya han sucedido o están sucediendo en este momento por lo que estamos más cerca de lo que pensamos.
Uno los eventos pre-anunciados, está relacionado con los judíos y su regreso a su propia tierra (
Deuteronomio 30:3-5). Atención con las noticias que giran en torno a ellos, y mirémoslas bajo el “prisma” de la profecía bíblica.
Israel es el punto de referencia para los demás eventos que han de desarrollarse.
Desde mayo de 1948, la “higuera” comenzó a florecer; y es a partir de ese año que entramos a la recta final de la historia presente.

Nuestro Señor Jesucristo dijo al respecto:

«De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.» Marcos 13:28-29
Todo se va enfilando a su cumplimiento definitivo, lo que nos viene a decir con plena certeza que ¡CRISTO VIENE PRONTO! por lo que es necesario que todos estemos preparados y despiertos.
Algunas de las señales profetizadas son las siguientes:

Señales de la venida de Cristo

Incremento de los conflictos mundiales

Un incremento en guerras, hambrunas, plagas y desastres naturales – estos acontecimientos son “señales” del fin de los tiempos.
Estos eventos son solo el principio de los dolores de parto (Mateo 24:8), el fin está aún por venir, pero son una clara señal tal como Cristo mismo la profetizó (Mateo 24:6).

Apostasía

Incremento de la apostasía

    La Biblia nos dice que también vendrá un tiempo donde muchos de los que profesan ser seguidores de Jesucristo caerán en lo que se conoce como la apostasía; que es el abandono de la fe y de las principales doctrinas del cristianismo.
    II Tesalonicenses 2:1-12 dice:

    «Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.
    Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?
    Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.
    Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos,y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.»

    Falsos profetas

    Incremento de falsos profetas

      Falsos profetas hambrientos de dinero, este grupo incluye a los tele-evangelistas y al movimiento de fe y prosperidad, y falsos mesías como José Luis de Jesús Miranda, quien aseguró ser Jesucristo en la carne. Todos estos tuercen las Escrituras haciendo mercadería de ella.
      La Biblia dice:
      «Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.
      Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado,
      y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.» II Pedro 2:1-3
      Pedro dijo que «Muchos» los seguirían y efectivamente estos engañadores son los que tienen las mega iglesias más grandes del mundo.

      Violencia

      Incremento de la violencia

        La Biblia dice que “Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre”(Lucas 17:26). y que en los días de Noé «la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.» Génesis 6:5.
        Sólo en Estados Unidos, el crimen violento ha aumentado cerca del 500% desde 1960.
        Hace 50 años el aborto, el asesinato violento de niños en el vientre de sus madres, era ilegal en la mayoría de los países. Hoy el aborto es legal en la mayoría de los países del primer mundo y hasta en algunos del tercer mundo.
        Cada año son abortados (ASESINADOS!!!) más de 50 millones de niños.

        Avances científicos

        Incremento de los avances científicos

          El profeta Daniel dijo que la ciencia aumentaría en los últimos tiempos (Daniel 12:4).

          Hoy estamos siendo testigos de una explosión literal de conocimiento. Con la aparición de la Internet, se estima que todo el conocimiento acumulado se duplica cada cinco años.
          ¡Este aumento exponencial, es más allá de lo que cualquiera hubiera podido imaginar! Tristemente, todos estos avances no sólo han sido para beneficio, sino que muchos de los avances han venido en perjuicio de la misma humanidad, como por ejemplo, los avances en materia militar.

          Ingratitud

          Aumento de la ingratitud y autosuficiencia

          La Biblia dice:

          “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,
          sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno,
          traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.” (2 Timoteo 3:1,2).

          Esta generación como ninguna otra es egoísta y amadora de sí misma. En estas últimas décadas se ha popularizado mucho el concepto del “yoismo”, es decir, que todo lo que necesitamos para nuestro óptimo desarrollo en sociedad, se encuentra en nosotros mismos. Todo esto ha llevado a la humanidad en este postrer tiempo a elevar y enarbolar grandes pendones con palabras tales como la “auto ayuda”, “autoestima”, “autoconfianza”, etc., y que apuntan a fomentar la insensibilidd del ser humano que quiere vivir a espaldas de Dios y que cree que no necesita a un Dios ni a nadie para vivir.

          Todos los placeres hedonistas para encontrar la felicidad están a su disposición y se han convertido en un gran negocio.

          Los medios de comunicación y del entretenimiento están estimulando la autocomplacencia y la autogratificación. En contraste el Señor Jesucristo enseñó que debíamos tomar cada día nuestra cruz, negarnos a nosotros mismos y seguirle.

          Lastimosamente, la mayoría de las personas están viviendo como si nada estuviera pasando y como si Cristo nunca volviera a regresar y no toman en cuenta que Jesús siempre cumple sus promesas. Prometió que daría su vida y lo hizo, prometió que resucitaría y lo hizo, prometió que volvería y lo hará. Para terminar reflexionemos en las palabras que dijo Jesús en Lucas 12:54-56:
          «Decía también a la multitud: Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: Agua viene; y así sucede. Y cuando sopla el viento del sur, decís: Hará calor; y lo hace. ¡Hipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo y de la tierra; ¿y cómo no distinguís este tiempo? «
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